La verdad detrás de las cifras: ¿estamos frente a una reducción real de la violencia en México?
La violencia en México ha sido un tema recurrente en la agenda nacional durante años. Recientemente, se han reportado reducciones significativas en el número de homicidios dolosos, lo que podría sugerir una disminución en la violencia. Sin embargo, una investigación de la Universidad Iberoamericana (UIA) advierte que detrás de estas cifras puede haber una realidad más compleja. Según el análisis, el control criminal, los vacíos de medición y el aumento de desaparecidos podrían estar distorsionando la lectura real de la inseguridad en el país. La tendencia descendente de homicidios se ha presentado desde 2019, pero se ha acelerado significativamente desde que la actual administración asumió el poder. Entre septiembre de 2024 y febrero de 2026, el gobierno federal reportó una reducción de 44 por ciento en el promedio diario de homicidios dolosos, lo que se traduce en 38 asesinatos diarios menos y más de trece mil víctimas anuales.
La investigación plantea que este descenso acelerado es inusual y no tiene precedentes en la literatura internacional. Por ejemplo, en países como Finlandia y Brasil, las reducciones documentadas en la violencia han tomado décadas o al menos quince años. Esto ha generado sospechas sobre la posibilidad de que se estén contabilizando menos homicidios y que se transfieran a las estadísticas de desaparecidos al rubro de “otros delitos que atentan contra la vida”. De hecho, en 2024 se registró un récord de 12 mil 729 personas desaparecidas, mientras los homicidios bajaban. Igualmente, en Jalisco, las desapariciones de jóvenes de 15 a 19 años aumentaron mientras los homicidios descendían. La evidencia internacional sugiere que los registros de muertes violentas pueden tener márgenes de error significativos, lo que puede llevar a interpretaciones dispares sobre la violencia en determinados países.
La paradoja de la violencia: menos muertos, pero más desaparecidos
La investigación concluye que el indicador de homicidio doloso, por sí solo, no captura la totalidad del fenómeno de la violencia en México. La categoría residual de “otros delitos que atentan contra la vida” aumentó 355.7 por ciento entre 2015 y 2025, lo que sugiere que la violencia letal puede estar siendo transferida a otras categorías. La ausencia de evaluaciones independientes impide determinar la magnitud de la contribución de las acciones gubernamentales a la reducción de los homicidios. Sin embargo, es importante destacar que la reducción de la violencia no debe ser vista como un logro exclusivo del gobierno, sino como un esfuerzo conjunto de la sociedad en su conjunto. Es hora de cuestionar las cifras y buscar la verdad detrás de las estadísticas. Los mexicanos merecemos saber la verdad sobre la violencia en nuestro país y exigir acciones efectivas para garantizar la seguridad y la justicia para todos.
#EnLaLupa #NoticiasMexico #AnalisisPolitico #MexicoInforma #PeriodismoIndependiente

