La lucha por el poder en el INE: ¿quién manda aquí?
La designación directa de funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE) por parte de la presidenta, Guadalupe Taddei, ha reavivado el debate sobre las facultades de su cargo y su impacto en la colegialidad del órgano electoral. Apenas un día después de la confirmación de los nuevos consejeros, los mismos han comenzado a cuestionar los efectos negativos de estas facultades en la toma de decisiones del INE. La reforma de octubre de 2024, que otorgó más poder a la Junta General Ejecutiva (JGE), ha sido calificada como un “atentado a la colegialidad” por la consejera Carla Humphrey, quien advierte que se han borrado los controles sobre las decisiones de la consejera presidenta.
Los consejeros Martín Faz y Rita Bell López también han expresado su preocupación por la situación, argumentando que la designación de funcionarios sin la participación colegiada de todos los consejeros afecta la transparencia y la rendición de cuentas del INE. Faz ha calificado el sistema como “unilateral” y ha señalado que la reforma de 2024 permitió que la JGE tomara decisiones sin la debida participación de los consejeros. López, por su parte, ha recordado que antes la designación de los integrantes de la Junta General Ejecutiva se determinaba de manera colegiada, con la participación de todas las consejeras y consejeros. La consejera Carla Humphrey ha sido aún más directa, afirmando que no conoce “cara a cara” al encargado de la dirección de Administración, lo que pone en evidencia la falta de control y transparencia en la toma de decisiones del INE.
La postura del INE: ¿hacia un camino de no retorno?
La situación en el INE es un claro ejemplo de cómo el poder y la concentración de facultades pueden afectar la colegialidad y la transparencia en una institución. La designación directa de funcionarios sin la participación colegiada de los consejeros es un paso hacia la concentración del poder en manos de la consejera presidenta, lo que puede tener graves consecuencias para la democracia y la rendición de cuentas en México. Es hora de que los consejeros y los ciudadanos en general se pronuncien sobre esta situación y exijan una mayor transparencia y participación en la toma de decisiones del INE. La reforma electoral que se propuso en enero de este año, que incluía la regresión a la colegialidad, debiera ser retomada y debatida con seriedad, para que el INE pueda recuperar su autonomía y su capacidad para arbitrar los procesos electorales de forma justa e imparcial. #EnLaLupa #NoticiasMexico #AnalisisPolitico #MexicoInforma #PeriodismoIndependiente

